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A partir del 1 de marzo nuevo horario de apertura:

Oficina de Pergaminos

Lunes miercoles, Viernes y sabado:
8:30 – 13:30

Martes y jueves:
8:30 – 17:30

julio y agosto

De lunes a sábado: 8:30 – 13:30

 

El nuevo Dicasterio para el Servicio de la Caridad, también llamado Limosneria Apostólica, es una expresión especial de la misericordia y comenzado por e lado de los pobres, los vulnerables y los excluidos, realiza la obra de asistencia y ayuda para ellos en nombre del Romano Pontífice, quien en casos de especial pobreza y de otras necesidades, dispone personalmente las ayudas que se han de asignar.

El Dicasterio, guiado por el Limosnero de Su Santidad, concreta con su actividad, la preocupación y la cercanía del Papa, como pastor de la Iglesia universal, hacia quienes viven en situaciones de miseria, marginación o pobreza. así como en caso de graves calamidades
El Dicasterio es competente para recibir, buscar y solicitar donaciones destinadas a las obras de caridad que el Santo Padre ejerce con los más necesitados.
El Limosnero de Su Santidad tiene también la facultad de otorgar la Bendición Apostólica mediante diplomas debidamente certificado en papel pergamino y todo lo recaudado se destina a la caridad.
Entre sus encargos, el Limosnero tiene también la ecomienda de vaciar la cuenta de la caridad del Santo Padre y según la lógica del Evangelio, ayudar a los que se encuentren en grandes dificultades.
El Papa Francisco dice frecuentemente que la Iglesia es como un «Hospital de campo», ¡ entonces el nuevo Dicasterio es Su Primer Auxilio, un brazo caritativo y misericordioso que debe correr a sanar las heridas y apoyar a los desafortunados.


La Limosnería Apostólica es la Oficina de la Santa Sede que tiene la tarea de practicar la caridad con los pobres en nombre del Sumo Pontífice.
Esta práctica se remonta a los primeros siglos de la Iglesia, y formaba parte de las competencias inmediatas de los Diáconos. Más tarde, tal encargo fue ejercitado por uno o más miembros de la familia de los distintos Pontífices sin una especial dignidad jerárquica o prelaticia, la cual fue concedida después. En una Bula de Inocencio III (1198-1216) se habla del Limosnero como cargo ya existente.

El primer Papa que organizó la Limosnería Apostólica fue el beato Gregorio X (1271-1276) el cual estableció sus atribuciones. También Alejandro V con una Bula del año 1409 reguló los procedimientos y normas de la Limosnería, que siempre ha llevado a cabo sus actividades gracias a la constante preocupación de los Romanos Pontífices. El Limosnero de Su Santidad tiene dignidad arzobispal, es parte de la Casa Pontificia y, como tal, participa en las celebraciones litúrgicas y en las audiencias oficiales del Santo Padre.

El Papa León XIII, con el objetivo de fomentar la recaudación de fondos para las obras de caridad confiadas a la Limosnería, delegó al Limosnero la facultad de conceder la Bendición Apostólica por medio de diplomas en papel pergamino, los cuales, para ser auténticos, deben estar firmados por el Limosnero y llevar el sello en seco de su Oficina.

A este respecto, se debe señalar que el precio indicado para la concesión de la Bendición Apostólica comprende solo el diploma, los gastos de preparación y envío, como también una aportación a la caridad del Papa.

Todos los ingresos que recibe la Limosnería Apostólica, sobre todo como contribución por la concesión de los pergaminos con la Bendición, se destinan en su totalidad a la caridad que esta Oficina realiza directamente en favor de los necesitados, que cotidianamente solicitan la ayuda del Sucesor de Pedro.

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